Jornadas de difusión de proyectos Académicos, de Investigación y Extensión

OTRAS EXPERIENCIAS, OTROS RELATOS

Prof. Gerardo DAYUB, Lic. Juan Carlos IZAGUIRRE, Prof. Juliana CATTÁNEO

Facultad de Ciencias de la Educación
Lic. Juan Carlos IZAGUIRRE:

Resumen:

La presente propuesta educativa está destinada a los estudiantes de los tres primeros años de la Carrera de Ciencias de la Educación. La misma consiste en impulsar nuevas formas de conocimientos a partir de diferentes soportes estéticos-expresivos que permitan una sensibilización a través de la mirada y la vivencia de diferentes actividades culturales. Las mismas deben servirles en su formación profesional, convencidos que si no hay una aproximación sensible al arte en general poco es lo que podrán expresar en su vida profesional. En palabras de Umberto, Eco ”El arte, más que conocer el mundo, produce complementos del mundo, formas autónomas que se añaden a las existentes, exhibiendo leyes propias y vida personal. No obstante toda forma artística puede muy bien verse, sino como sustituto del conocimiento científico, como metáfora epistemológica. Es decir en cada siglo, el modo de estructurar las formas del arte – a guiza de semejanza, de metaforización, de apunte de resolución del concepto en figura, el modo como la ciencia o, sin más, la cultura de la época ven la realidad.” (Obra Abierta, pp88-89). De esta manera los espectáculos que se verán, funcionaran, como metáforas epsitemológicas a partir del vínculo con el espectador y este, frente a la multiplicidad de discursos que atraviesan nuestra cotidianeidad, que de alguna forma nos hablan de un ser y estar en Litoral/Argentina/el mundo occidental globalizado después de 2001, de nuestro devenir como sujetos en esta sociedad. Acercar la posibilidad de la reflexión crítica a partir de una experiencia artística y aurática. El teatro, el juego, el circo, la poesía, la música son géneros discursivos que nos abren a otros encuentros educativos, a otros saberes, lejos de cualquier des-compromiso o indiferencia. Para quienes estamos convencidos que la imaginación ocupa un lugar vital en la educación, para quienes tenemos confianza en la permeabilidad y creatividad constante de los jóvenes y para quienes nos involucramos subjetivamente en las transformaciones colectivas, los modos enunciativos constituyen un sentido clave en el proceso de enseñar y aprender. Para nosotros, la manera de enunciar las temáticas es una puesta en sentido en la relación con el conocimiento. También es un modo de hacer que concibe al comunicador social como operador cultural. Cualquier práctica académica conlleva la práctica de lectoescritura. Leer no sólo textos teóricos, sino leer imágenes, gestos, posiciones, leer la selectividad de los temas y los modos de presentarlos. Escribir las prácticas, poner en palabra aquello que percibimos, que vivenciamos para resignificar esa instancia educativa y poder transmitirla en una nueva puesta en sentido. Este nuevo espacio-tiempo va a configurar otra sensibilidad, una escucha atenta, una observación al detalle, una conexión con aquello aprendido, en un modo más plástico y dinámico para dar lugar a todo un movimiento que pone en marcha el proceso de producción de conocimientos. Proceso que nos involucra como subjetividades intervinientes y que contribuye a apropiarnos – en el sentido de hacer propios- de modos diferentes de hacer experiencia y de poder narrarla, de exponerla en relatos.